
Por Mª Eugenia Fernández
Con el corazón conmovido, pero firmemente sostenido por la esperanza cristiana, la comunidad de Cooperadores Amigonianos de Ecuador despide hoy a una mujer excepcional: la muy querida Dolores Eudocia Bustamante Oleas, “Lolita” (15 de mayo de 1960 – 11 de agosto de 2026).
Lolita fue costurera de oficio y madre de vocación. Cuando conoció el carisma amigoniano, no necesitó que se lo explicaran; ella ya lo encarnaba en su día a día. Como una verdadera Zagala del Buen Pastor, su vida entera fue un reflejo de amor incondicional y servicio.

En palabras de Nelson Granados, presidente de los Cooperadores de Ecuador, “Loli era una amalgama de lucha, tejidos, sonrisas y una profunda esencia materna que nos abrazaba a todos. De ella aprendimos las lecciones más valiosas: a abrazar, luchar, amar, servir, gritar ante la injusticia y, sobre todo, a perdonar con una generosidad inquebrantable”.
Agradecemos a Dios por el don de su vida y su testimonio. Su hilo terrenal se ha cortado, pero el tejido de su amor permanece para siempre en nuestros corazones. Descansa en paz, querida Lolita.