
Fr. Isaac Calvo, superior de nuestra comunidad Luis Amigó de Gladbeck (Alemania), participó el día 2 de julio en un encuentro con el alumnado de religión de 1º de Bachillerato del centro educativo de Gelsenkirchen, invitado por el profesor Martin Miebach, para compartir su experiencia personal, vocacional y misionera.
La sesión se enmarcó en una unidad didáctica dedicada a la dignidad de la persona humana como fundamento de la acción social, en la que los estudiantes analizan la vida de personas cuyo compromiso cristiano ha marcado de manera decisiva su forma de vivir y de servir a los demás.
Durante el encuentro, Fr. Isaac relató su recorrido vital desde su infancia en un pequeño pueblo de Burgos, donde creció en una familia numerosa, hasta el descubrimiento de su vocación religiosa y su ingreso en la Congregación. Compartió con los jóvenes cómo la opción por una vida de pobreza, castidad y obediencia ha orientado su trayectoria personal y apostólica.
A lo largo de su intervención, abordó también algunas de las experiencias que han marcado su ministerio, entre ellas su trabajo educativo con adolescentes y jóvenes en contextos de especial vulnerabilidad, su presencia en escenarios de conflicto y las enseñanzas extraídas de una peregrinación a pie, sin recursos económicos, desde Gelsenkirchen hasta Santiago de Compostela. Un testimonio que puso de relieve el valor de la confianza, la hospitalidad y la solidaridad que puede encontrarse en el camino.
Asimismo, explicó algunos de los principios de la pedagogía amigoniana, destacando la importancia de la educación basada en el acompañamiento, la responsabilidad y la confianza en las capacidades de cada persona. También compartió cómo el contacto con la naturaleza y las experiencias educativas al aire libre constituyen herramientas de gran valor para favorecer el crecimiento personal y la integración de los jóvenes.
El testimonio de Fr. Isaac despertó un notable interés entre el alumnado, que tuvo la oportunidad de plantear numerosas preguntas sobre su vocación, su misión como amigoniano y las experiencias vividas a lo largo de su recorrido personal y pastoral. El encuentro se convirtió así en una ocasión privilegiada para acercar a los jóvenes la realidad de la misión amigoniana y mostrar, a través de una experiencia de vida concreta, cómo el Evangelio sigue inspirando respuestas valientes al servicio de la educación, la fraternidad y la promoción de la dignidad humana.