
La comunidad religiosa del Colegio San Hermenegildo de Dos Hermanas (Sevilla) conserva desde hace casi un siglo una de sus reliquias más valiosas: un pequeño fragmento de la mandíbula de San Hermenegildo, príncipe visigodo y mártir de la Iglesia, cuya fidelidad a la fe cristiana le costó la vida en el año 585. De la importancia de esta reliquia se hacía eco el periódico local El Nazareno en su edición del 4 de junio, que destacaba cómo el año que viene se celebrará el centenario de la llegada de la reliquia.
Según la documentación histórica conservada, la reliquia llegó a la entonces Colonia de San Hermenegildo el 15 de junio de 1927. Fue enviada desde Zaragoza tras una solicitud realizada por los religiosos, con motivo de la próxima inauguración de la iglesia de la Colonia, que tuvo lugar ese mismo año. El Cabildo de Zaragoza procedió a extraer un fragmento del busto de San Hermenegildo que custodiaban “en el armario joyero de la sacristía mayor del Santo Templo Metropolitano del Salvador”.
Tampoco está claro por qué a la Colonia se la bautizó como San Hermenegildo. Fr. Sisinio Bravo, miembro de la comunidad, comparte su teoría: “Dolores Armero, que en 1899 donó los fondos para la adquisición de las 16 hectáreas de esta finca, tenía una estrecha vinculación espiritual con los jesuitas, y la Compañía de Jesús fue una de las órdenes que más difundió la historia del príncipe mártir”.
Hermenegildo, convertido al catolicismo, no quiso abrazar el arrianismo, la religión que le imponía su padre para ser rey, y Leovigildo le mandó ejecutar. Está considerado mártir de la Iglesia Católica y patrono de los conversos. Sus restos están divididos entre el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial (adonde los mandó llevar Felipe II en el siglo XVI), la iglesia del Colegio y la catedral de Zaragoza. La figura de San Hermenegildo mantiene una especial vinculación con Andalucía y con Sevilla, donde permaneció encarcelado antes de su muerte. Su testimonio de fe lo convirtió en símbolo de fidelidad cristiana y en patrono de los conversos.
Actualmente, la reliquia se conserva en un elaborado relicario de plata de 36,5 centímetros de altura, cuyo óvalo central alberga el fragmento óseo protegido tras un cristal. Es uno de los principales tesoros históricos y espirituales de la comunidad, junto a otros objetos litúrgicos y patrimoniales, como un importante patrimonio bibliográfico, con cerca de 20.000 volúmenes y numerosos códices históricos, configurando todo ello un legado cultural y religioso de gran valor.
Cada 13 de abril, fecha de su martirio, la comunidad religiosa y educativa de San Hermenegildo celebra una Eucaristía en su honor y se ofrece a los fieles la posibilidad de venerar la reliquia.
Foto: Periódico El Nazareno