Unas Bodas de Diamante marcadas por la fe y el espíritu amigoniano

El pasado domingo 3 de mayo, Jutta y Norbert Müller, padres de Fr. Jens Anno Müller, superior y director de la Ciudad de los Muchachos de Agarimo, celebraron con emoción y gratitud sus 60 años de matrimonio, rodeados de familiares, amigos y una significativa representación de la Familia Amigoniana.

La celebración tuvo lugar en la capilla románica de San Maternus, en Rodenkirchen, un barrio situado junto al Rin, a las afueras de Colonia y muy cercano a Immendorf. La Eucaristía fue presidida por el P. Ralf Winterberg, que acompañó a los esposos en la renovación de sus promesas matrimoniales y en la recepción de una nueva bendición nupcial.

Durante la homilía, el P. Ralf realizó un recorrido por la vida de Jutta y Norbert, destacando cómo Dios ha sabido escribir una auténtica historia de amor incluso en medio de las dificultades. Subrayó, además, el testimonio de fidelidad y entrega que han ofrecido durante estas seis décadas de vida compartida. La celebración contó también con la concelebración del P. Jürgen Hoffend y de Barbara Müller, cuñada de Fr. Jens y pastora luterana, en un ambiente de profunda fraternidad y comunión.

Entre los asistentes, los religiosos de la comunidad Luis Amigó de Gladbeck Fr. Isaac Calvo y Lucinio García, así como la hermana Ulla Leuffen, terciaria capuchina llegada desde Bruselas. Participó también el grupo “Mundo Unido Abidjan”, fundado en su día por Fr. José Luis Gómez de Segura y presidido durante muchos años por Norbert y Jutta Müller. Este grupo apoya desde hace más de 25 años el dentro Amigó Doumé de Abiyán (Costa de Marfil).

Como signo de generosidad y compromiso solidario, los esposos renunciaron a los regalos personales y pidieron que los donativos fueran destinados precisamente a este centro. Cabe recordar también que Norbert Müller fue uno de los primeros cooperadores amigonianos en Alemania, realizando su compromiso en el año 1992.

Tras la celebración litúrgica, la jornada continuó con un encuentro festivo en el restaurante situado junto a la capilla, donde familiares y amigos compartieron una comida fraterna. La música, interpretada por miembros de la familia Müller, y la proyección de fotografías de estos 60 años de vida familiar contribuyeron a crear un ambiente entrañable y agradecido.

Una jornada para dar gracias a Dios por el don de la fidelidad, la familia y el espíritu de comunión vivido junto a la Familia Amigoniana.

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