Una década de compromiso y colaboración entre Alemania y Filipinas

Por P. Jürgen Hoffend

El domingo 21 de junio tuvo lugar en Mettmann (Alemania) una celebración muy especial para los amigonianos de este país, una jornada cargada de gratitud y fraternidad con motivo del 10º aniversario de la firma del convenio de colaboración entre la asociación Familia Kolping de esta localidad y el Friendship Home que la Congregación gestiona en Manila (Filipinas).

La celebración comenzó con un sencillo acto conmemorativo, seguido de una tarde de música y oración en la que el coro parroquial tuvo un papel destacado, interpretando una cuidada selección de piezas de música espiritual que contribuyeron a crear un ambiente de acción de gracias y comunión.

La relación entre los miembros de la Familia Kolping y la misión amigoniana en Filipinas se remonta a 1997. Fue entonces cuando la estancia allí del P. Ralf Winterberg coincidió con la presidencia de su tío al frente de esta asociación católica. Animado por el padre Ralf, comenzó un camino de conocimiento mutuo y colaboración que, con el paso de los años, se ha consolidado en un compromiso estable.

Fue en 2016, cuando el señor Meiswinkel, entonces director de la asociación, viajó hasta Filipinas, acompañado de su esposa, para conocer de primera mano la realidad del Friendship Home. Fruto de aquella visita se firmó el convenio de colaboración cuyo décimo aniversario acabamos de celebrar.

Durante el acto quisimos expresar, en nombre de toda la Familia Amigoniana y, especialmente, de los miles de niñas, niños, adolescentes y familias que son atendidos en los proyectos de Filipinas, un profundo agradecimiento a los miembros de la Familia Kolping por su compromiso constante y generoso. A lo largo de estos años, su apoyo ha alcanzado cerca de 200.000 euros, una ayuda que ha contribuido de manera decisiva al desarrollo de numerosas iniciativas de atención, educación y acompañamiento.

Esta colaboración continúa siendo un valioso testimonio de solidaridad, confianza y comunión que, pese a la distancia geográfica, permanecen unidas por el compromiso compartido con la infancia y las personas más vulnerables, haciendo realidad el espíritu de fraternidad que caracteriza a la Familia Amigoniana.

Fotos: Fr. Lucinio García.

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