Encuentros que alimentan el alma: Crónica de una visita compartida

Por Mª Eugenia Fernández

Los religiosos mayores del Seminario San José-EPLA de Godella (Valencia) han vivido recientemente unas jornadas de profunda emoción y fraternidad. A través de sendas visitas a las Hermanas Terciarias Capuchinas, tanto a la comunidad de Massamagrell como a la de Altura, se ha puesto de manifiesto que el tiempo no debilita los lazos creados por una misma vocación.

A pesar del paso de los años y de las limitaciones propias de la edad, este encuentro ha sido un auténtico revulsivo de vitalidad. Los pasillos y salas de reuniones se llenaron de risas, abrazos y, sobre todo, de memoria viva. Con una lucidez admirable, nuestros mayores pudieron recordar y compartir viejos encuentros que marcaron sus vidas décadas atrás.

Estas visitas han servido para revivir su época de misioneros jóvenes. Entre anécdotas y recuerdos compartidos, viajaron de vuelta a los días de entrega en España, y cruzaron de nuevo el océano hasta Venezuela y tantas otras partes del mundo donde gastaron su juventud al servicio de los demás. Volver a mirar esos rostros conocidos ha sido confirmar que el esfuerzo misionero compartido deja una huella imborrable. Ejemplo de ello, entre otros, ha sido el reencuentro entre el P. Daniel Escamilla y la hna. Pilar, que estuvieron un buen tiempo en Venezuela.

Este encuentro nos recuerda la importancia de cuidar y propiciar estos espacios. Aunque los cuerpos se cansen, la memoria del corazón permanece intacta. Agradecemos de todo corazón a las Hermanas Terciarias Capuchinas de Massamagrell y Altura su cálida acogida, que ha hecho sentir a nuestros mayores que el pasado misionero sigue vivo y dando frutos en el presente.

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