Dos carismas, una misma misión: peregrinación a los lugares de María Magdalena Postel

Por P. Jürgen Hoffend

Hace algo más de un año, los amigonianos de Alemania constituimos, junto a las Hermanas de Santa María Magdalena Postel (SNMP), la sociedad sin ánimo de lucro Amigonianer Soziale Werke gGmbH, una nueva estructura jurídica destinada a la gestión, dirección y administración de las obras juveniles amigonianas en el país.

A comienzos de este mes de junio, el P. Ralf Winterberg y yo, acompañados de tres hermanas de esta comunidad religiosa y de otros responsables de la red SNMP hemos peregrinado por distintos lugares de Normandía (Francia) vinculados a la vida y obra de Santa María Magdalena Postel, un recorrido marcado por la reflexión sobre la misión y la identidad compartidas. La peregrinación tuvo como objetivo profundizar en las raíces espirituales y carismáticas de la fundadora de las Hermanas, recorriendo los lugares donde vivió, trabajó y desarrolló su misión, buscando responder a una pregunta fundamental: «¿Por qué hacemos hoy lo que hacemos?».

El itinerario comenzó en la abadía de Saint-Sauveur-le-Vicomte, lugar emblemático de la historia de la congregación. Allí, las religiosas guiaron al grupo a través de la historia de la reconstrucción de esta antigua abadía benedictina, estrechamente ligada a los inicios de la comunidad fundada por María Magdalena Postel. La siguiente etapa nos llevó hasta Barfleur, donde conocimos los años de infancia de Julie Postel y descubrimos cómo, en plena Revolución Francesa, acogió a numerosos niños huérfanos, protegió el Santísimo Sacramento y ayudó a sacerdotes perseguidos a escapar de la represión.

En Cherburgo visitamos el lugar donde la fundadora creó, junto a tres compañeras, la comunidad de las «Hijas Pobres de la Caridad», desde la que comenzó una intensa labor educativa que llegó a beneficiar a cientos de niños. El recorrido también nos permitió acercarnos a los momentos más difíciles de la historia congregacional. En Octeville-l’Avenel, conocimos el humilde establo que sirvió temporalmente como casa madre de la joven comunidad, testimonio de las sencillas condiciones en las que las hermanas desarrollaron su misión.

Las visitas a Tamerville y Valognes nos recordaron igualmente los obstáculos, incomprensiones y resistencias que tuvieron que afrontar. Especialmente significativa fue la parada en la denominada «Casa del Terror de la Muerte» de Valognes, hoy conocida como la «Casa de la Resurrección», símbolo de la perseverancia y la confianza de María Magdalena Postel en la voluntad de Dios incluso en los momentos más adversos. La peregrinación concluyó nuevamente en Saint-Sauveur-le-Vicomte, donde la comunidad encontró finalmente estabilidad tras años de itinerancia. Allí, los pudimos contemplar el legado de una mujer que supo reconocer en cada persona su dignidad, sus capacidades y su potencial.

Para muchos de los responsables de la red SMMP, esta experiencia ha sido mucho más que un recorrido histórico. Ha supuesto una oportunidad para redescubrir el sentido de una misión al servicio de la infancia, de las personas enfermas, de quienes viven en situación de pobreza y de todos aquellos que buscan apoyo y acompañamiento. Para nosotros, como amigonianos, ha sido una experiencia enriquecedora en la que hemos experimentado aún más la profunda sintonía existente entre el carisma de Santa María Magdalena Postel y el de nuestro fundador, el Venerable Luis Amigó. Aunque nunca llegaron a conocerse, ambos compartieron una misma confianza en Dios y una misma vocación de servicio a los más necesitados, reconociendo en ellos el rostro de Cristo.

Esta peregrinación ha fortalecido los lazos de colaboración entre ambas familias religiosas y ha permitido profundizar en una misión compartida que continúa dando respuesta, hoy en día, a las necesidades de los más vulnerables.

Compartir