
Por Mª Eugenia Fernández
Los días 21 y 22 de mayo se celebró en la Ciudad del Vaticano el Encuentro Anual de Moderadores, una cita que reunió a responsables de asociaciones y movimientos de fieles de todo el mundo para reflexionar sobre los desafíos actuales de la misión eclesial y profundizar en el servicio del gobierno dentro de la Iglesia.
El encuentro combinó las sesiones de trabajo con intensos momentos de espiritualidad, entre los que destacaron la celebración de la Eucaristía en la Basílica de San Pedro y el rezo del Santo Rosario por los Jardines Vaticanos. Estos espacios de oración permitieron encomendar al Señor el presente y el futuro de las asociaciones y movimientos, fortaleciendo el sentido de comunión eclesial de los participantes.

A lo largo de las distintas ponencias se abordaron cuestiones fundamentales relacionadas con el gobierno de las asociaciones de fieles. Uno de los temas centrales fue la importancia de la comunión y la sinodalidad como elementos esenciales para la vida de los movimientos. Los ponentes insistieron en la necesidad de trabajar en equipo y de evitar el individualismo, considerado una de las principales amenazas para la continuidad y vitalidad de las asociaciones.
Asimismo, se destacó la importancia de mantener una actitud abierta a la renovación, favoreciendo la incorporación de nuevas iniciativas y promoviendo una mayor participación de los jóvenes. La formación permanente, la fidelidad al carisma fundacional y el desarrollo de estilos de liderazgo basados en la humildad, la cercanía y el servicio fueron otros de los aspectos ampliamente desarrollados durante las jornadas.
El encuentro contó con las intervenciones de la profesora Hna. Gill Goulding, el profesor Paolo Gherri, Mons. José Ángel Saiz Meneses, el Dr. Giovanni Borgna, la Dra. Linda Ghisoni, el Dr. Philip Milligan y la Dra. Isabelle Cassará, quienes ofrecieron valiosas reflexiones sobre la teología del gobierno, la relación entre moderadores y obispos, la conciliación como estilo de liderazgo y los desafíos actuales de las asociaciones de fieles.

Uno de los momentos más significativos fue la participación del papa León XIV, quien recordó que el liderazgo dentro de la Iglesia es un auténtico carisma que debe ejercerse siempre en comunión con los obispos y al servicio de toda la comunidad eclesial. En su intervención señaló cinco características esenciales para un buen gobierno: la escucha mutua, la corresponsabilidad, la transparencia, la cercanía fraterna y el discernimiento comunitario.
Por su parte, el cardenal Kevin Farrell subrayó que gobernar significa discernir y servir, poniendo siempre a las personas en el centro de cada decisión. Además, animó a los responsables de asociaciones y movimientos a ejercer un liderazgo transformador, fiel al carisma propio y capaz de afrontar los desafíos del futuro con visión y valentía.
Durante las sesiones también se identificaron algunos de los principales retos que deberán afrontar las asociaciones en los próximos años, entre ellos la transparencia institucional, la gestión responsable de los recursos económicos, la mejora de la comunicación interna, el acompañamiento espiritual y la necesaria actualización de estructuras y métodos sin perder la propia identidad.

El encuentro concluyó con una llamada clara a quienes ejercen responsabilidades de gobierno en las asociaciones de fieles: vivir su misión desde el servicio, el acompañamiento y la guía, permaneciendo siempre fieles al carisma recibido. Una invitación a seguir construyendo una Iglesia más participativa, cercana y comprometida con los desafíos de nuestro tiempo.