Honrando la memoria de los mártires en Dos Hermanas

Por P. Sisinio Bravo

El pasado día 11 de marzo celebramos el 25 aniversario de la beatificación de los mártires de la Familia Amigoniana con una Eucaristía conmemorativa, que tuvo lugar en la Parroquia de Nuestra Señora de Montesión de Torrent (Valencia). En nuestro Colegio San Hermenegildo de Dos Hermanas (Sevilla) tuvimos la oportunidad de honrar la memoria de nuestros mártires en la Eucaristía dominical del día 15 de marzo.

Impulsada esta celebración por el Grupo de Fieles del Santísimo Cristo de la conversión del Buen Ladrón, María Santísima de los Siete Dolores y Beato Bienvenido Mª de Dos Hermanas, y con la participación de un numeroso grupo de la comunidad educativa y de la catequesis familiar, con alumnos de 2º, 3º y 4º de Educación Primaria, junto a sus familias, hubo que ampliar el espacio de la iglesia con el atrio de la misma por haber agotado todos los espacios interiores.

José Manuel Pavón, miembro del citado grupo, animó a todos los presentes, en la monición de entrada, a vivir con alegría esta celebración y a participar con provecho en la misma. Presidió la celebración el que esto escribe, animando a los asistentes a difundir la luz recibida en el Bautismo siendo fieles testigos de nuestro Señor Jesús, Luz del mundo. Nos faltó cantar el himno del mártir de nuestro colegio y de nuestra ciudad de Dos Hermanas.

Al pie de la imagen figuró un cuadro de la mártir antoniana Carmen García Moyón, patrona de los Laicos y Cooperadores Amigonianos. Junto a estas imágenes estuvieron colocadas las reliquias de nuestros hermanos mártires, que fueron veneradas por los fieles. Dimos gracias a Dios por su testimonio valiente y generoso. A ellos les rogamos que nosotros sepamos vivir con fidelidad el Evangelio.

Finalmente, José Luis Sánchez, profesor del colegio y miembro del Grupo de Fieles, informó a todos del proceso que se está siguiendo para formar este grupo.  Quieren seguir un camino continuo, guiado sobre las marcas esenciales que vertebran cualquier realidad cofrade auténtica: el culto, la formación y la caridad. Sobre estos ejes se articulará su vida común, procurando que cada paso se dé con prudencia, coherencia y profunda comunión eclesial.

Fue una jornada muy participada y ruidosa, vivida con entusiasmo y alegría.

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