
La Familia Franciscana de Costa de Marfil se reunió los días 3 y 4 de octubre para celebrar el Transitus de san Francisco de Asís, en el marco del jubileo de los 800 años de su fallecimiento. Las comunidades amigonianas Luis Amigó y Buen Pastor, de Abiyán, participaron junto con las distintas ramas de la Familia Franciscana en este aniversario, que invita a renovar el compromiso con el Evangelio, la fraternidad, la justicia y el cuidado de la creación.
Las celebraciones tuvieron como escenario el monasterio de las Hermanas Clarisas de Aboboté y la parroquia de San Esteban de Koumassi, en la diócesis de Grand-Bassam. Religiosos y laicos de las diferentes familias franciscanas se unieron en la oración y la acción de gracias para recordar el paso de san Francisco de la muerte a la vida en Dios y actualizar su legado espiritual.

Para el P. Sylvestre Bini, superior de nuestra comunidad Luis Amigó y secretario de la Familia Franciscana en Costa de Marfil, esta celebración constituye no solo un ejercicio de memoria, sino también una oportunidad para continuar haciendo vivo el legado de san Francisco. «San Francisco representa esa figura que nos ayuda a vivir el Evangelio, es decir, a seguir al Señor en la pobreza, en la justicia y también en aquello que nos afecta actualmente: la ecología», señaló.
En este sentido, el jubileo de los 800 años constituye una ocasión privilegiada para renovar el compromiso de la Familia Franciscana con la fraternidad y la salvaguarda de la creación. El P. Sylvestre subraya también la importancia de promover una convivencia basada no solo en las relaciones entre las personas, sino también en una relación responsable con el medio ambiente.

Ocho siglos después de la muerte de san Francisco y tras más de un siglo de presencia franciscana en África, las distintas familias que forman parte de esta tradición se enfrentan a nuevos desafíos. La celebración del Transitus se convirtió así en una oportunidad para mirar el presente a la luz del testimonio de san Francisco y renovar el compromiso de los miembros de la Familia Franciscana para ser presencia del Evangelio en medio de la sociedad. Las celebraciones de este Jubileo continuarán en Costa de Marfil hasta su clausura, prevista antes de enero de 2027.