Cuatro nuevas vocaciones amigonianas comienzan el noviciado en Benín

La comunidad Mártires Amigonianos de Calavi acogió el viernes 14 de agosto la celebración de admisión al noviciado de cuatro jóvenes que continúan su camino de discernimiento y formación en nuestra Congregación: Martin ATIYO, Micaël GUIDIGBOHOUN, Maximilien IDOHOU y Gilles N’DAH-N’TCHA. La celebración estuvo presidida por nuestro superior provincial, Fr. José Miguel Bello, junto a su vicario provincial, Fr. José Vicente Miguel. Acompañando a los cuatro nuevos novicios, el vicario general de la Congregación, Fr. Jesús Mª Echechiaquía, la comunidad al completo, los futuros nuevos profesos y los postulantes.

Los cuatro jóvenes llegan a esta nueva etapa después de diferentes experiencias de acompañamiento vocacional, aspirantado y postulantado, y con el deseo común de profundizar en su relación con Dios, conocer con mayor profundidad la vida religiosa amigoniana y discernir con madurez su llamada a seguir a Cristo al servicio de los niños, adolescentes y jóvenes.

Martin, nacido en Cotonú en 2001 y originario de Banté, descubrió la Congregación a través de un aspirante y, posteriormente, diferentes encuentros y acompañamientos le ayudaron a concretar su proceso vocacional. Después de vivir la experiencia del aspirantado en nuestra comunidad de Benín, realizó el postulantado en la comunidad Luis Amigó de Abiyán, (Costa de Marfil). Su llegada al noviciado responde a su deseo de profundizar en el discernimiento de su vocación y dejarse formar en la oración, la vida fraterna y el conocimiento del carisma de Luis Amigó.

Micaël, nacido en Cotonú el 9 de abril de 2005 y originario de Bohicon, creció en Calavi junto a sus padres y sus cuatro hermanos. Cursó estudios primarios, secundarios y universitarios y obtuvo en 2024 su licenciatura en Gestión del Medio Ambiente. Nos conoció durante su primer año de bachillerato, gracias a un amigo.   Posteriormente contó con el acompañamiento de diferentes religiosos de la Congregación y realizó el aspirantado interno durante el curso 2024-2025 y el postulantado durante 2025-2026. Para él, el noviciado supone una oportunidad para profundizar en su intimidad con Dios, conocer de manera más concreta la vida religiosa amigoniana y continuar su proceso de discernimiento con libertad y apertura a la gracia de Dios.

Maximilien, originario de Ouèssè, en Benín, es el menor de una familia de seis hermanos. Su vida familiar le permitió crecer en valores como la fe, el respeto, la solidaridad, el trabajo, la escucha y la fraternidad. Tras completar sus estudios, obtuvo la licenciatura en Sociología y Antropología en la Universidad de Parakou. Descubrió la Congregación gracias a un amigo y comenzó su acompañamiento vocacional en 2023. En 2024 realizó la experiencia interna y posteriormente vivió el postulantado en Costa de Marfil durante los años 2025-2026. Describe este año que va a comenzar como un tiempo privilegiado para profundizar en su relación con Dios, conocer mejor la vida religiosa amigoniana y discernir con mayor madurez la llamada del Señor. Su deseo es dejarse formar a través de la oración, la vida comunitaria y la formación, para vivir al servicio de la Iglesia y de los jóvenes según el espíritu del padre Luis Amigó.

Gilles, originario de Nadoba, en el norte de Togo, es el mayor de dos hermanos. Su infancia en el orfanato Casa Marco de Nadoba marcó profundamente su personalidad y le ayudó a desarrollar valores como la responsabilidad, la entrega y el servicio a los demás. Licenciado en Inglés por la Universidad de Parakou, conoció la Congregación durante sus años universitarios. Una experiencia de inmersión en la comunidad de Benín le permitió descubrir de manera concreta la fraternidad y el espíritu de familia de la Congregación. Después de dos años de acompañamiento, comenzó su aspirantado interno en 2024 y posteriormente realizó el postulantado en Costa de Marfil durante el curso 2025-2026. Afronta el noviciado con el deseo de profundizar su relación personal con Dios y prepararse para servir con mayor dedicación a los niños y jóvenes que la misión amigoniana confía a los religiosos.

Sus historias, procedentes de distintos lugares y marcadas por experiencias personales y familiares diversas, confluyen ahora en un mismo deseo: seguir descubriendo la llamada de Dios y prepararse para vivir el carisma de Luis Amigó al servicio de los más vulnerables. Desde la Familia Amigoniana acompañamos con alegría a Micaël, Ghislain, Gilles y Maximilien en este nuevo paso de su camino vocacional y ponemos su proceso en manos de Dios, pidiendo que este tiempo de noviciado sea para ellos una etapa de crecimiento, discernimiento y encuentro profundo con Cristo, Buen Pastor.

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