
Nuestra Provincia Luis Amigó ha estado representada en la 55ª Semana Nacional de Vida Consagrada, que se ha celebrado en Madrid del 8 al 11 de abril, con la participación del P. José Vicente Miguel, vicario provincial.
Organizada por el Instituto Teológico de Vida Religiosa (ITVR), el lema de este año ha sido “Afrontar la reducción. Caminando y habitando en el desierto“, centrando la reflexión en el descenso de vocaciones y la transformación de la vida religiosa en Occidente.

Las jornadas, con formato bimodal (presencial y online), han congregado a cientos de religiosos y han contado con la participación de autoridades como el obispo de León, Luis Ángel de las Heras, y del presidente de la Conferencia Española de Religiosos (CONFER), Jesús Díaz Sariego.
Fr. José Vicente Miguel participó el jueves 9 de abril en una mesa redonda sobre cómo la vida religiosa puede seguir siendo fuente de vida y esperanza en un tiempo de reducción y cambio profundo. Moderada por Silvia Rozas, secretaria adjunta de CONFER, junto a nuestro vicario provincial participaron Marta Guitart (provincial de las Religiosas de Jesús-María), Belén Berjillo (superiora general de las Trinitarias) y José Mari Arregi (provincial de los Franciscanos de Arantzazu).

En un diálogo participativo se habló del servicio de la autoridad ante situaciones delicadas como la restructuración de provincias y comunidades; el desarrollo de la misión carismática desde el aumento considerable de la edad y la disminución de las fuerzas; la misión compartida tanto a niveles intercongregacionales como con las personas laicas; los oasis que se encuentran en esta experiencia de caminar en el árido desierto de la reducción de religiosos y de fuerzas, etc.
Durante su intervención, el P. José Vicente subrayó que la experiencia del desierto se vive hoy con más paz que hace dos décadas, cuando comenzó a percibirse como una crisis: “Hemos aprendido a diferenciar ritmos entre continentes: África necesita crecer, mientras nosotros debemos hacernos más pequeños”. Además, recalcó que su apuesta concreta pasa por fortalecer la misión compartida y el cuidado de la persona, convencido de que “un religioso no vive solo para trabajar, sino para cuidar”.

La mesa redonda finalizó con un titular por parte de cada uno de los participantes, en el que el vicario provincial quiso destacar el carácter providencialista que nos legó nuestro P. Fundador, Fr. Luis Amigó.
Fotos: Instituto Teológico de Vida Religiosa.