
La Parroquia Nuestra Madre del Dolor de Madrid acogió este domingo 22 de marzo la Eucaristía de acción de gracias del 25 aniversario de la beatificación de los mártires de la Familia Amigoniana que conmemoramos el pasado día 11. Religiosos y hermanas terciarias capuchinas de las comunidades de Madrid, personal del Colegio Caldeiro y de las instituciones amigonianas, jóvenes de los grupos de Zagales y JUVAM, miembros de los Cooperadores Amigonianas y fieles de la parroquia celebraron juntos, como Familia Amigoniana que somos, el ejemplo de vida y testimonio de nuestros mártires.
El superior provincial, Fr. José Miguel Bello, dio la bienvenida a todos los presentes, invitando a abrir el corazón para acoger el legado de los mártires: “Venimos a dar gracias, sí, pero también a dejarnos interpelar. A preguntarnos cómo estamos viviendo nuestra propia vocación, cómo encarnamos la misericordia en nuestras casas y comunidades, cómo respondemos a los desafíos de nuestro tiempo con la misma confianza con la que ellos respondieron en el suyo, cómo somos denuncia en medio de tanta injusticia”.

“Que esta celebración sea para todos y todas un espacio de gracia, de comunión y de renovación. Que el ejemplo de nuestros mártires nos impulse a vivir con mayor coherencia el Evangelio, a ser artesanos de paz, a cuidar con ternura a los más vulnerables, a caminar juntos como hermanos, en definitiva, a configurarnos con Cristo, Buen Pastor, que da la vida por sus ovejas”, añadió.
La Eucaristía fue presidida por el párroco anfitrión, P. Félix Martínez, acompañado por sus hermanos de la comunidad del Colegio Caldeiro, Colegio Santa Rita y Curia Provincial. Durante su homilía, el P. Félix dio gracias “por la vida de los mártires, por el bien que hicieron en su vida y el que han seguido haciendo en la historia de ambas congregaciones y de la Iglesia”. Invitó a todos los fieles a seguir el modelo de fe de los mártires, “que dio un sentido especial a su martirio y les permitió vivir ese momento tan difícil con esperanza”.

Un momento muy especial de la celebración fue el de las ofrendas, entre las que se encontraba una reliquia de los mártires, que pudo ser venerada al final de la Eucaristía. Junto a ella, un cuadro de los beatos mártires, como modelo de vida a seguir por toda la Familia Amigoniana, y el Pan y el Vino que da sentido a nuestra fe el Cuerpo y la Sangre de Cristo.
La acción de gracias final corrió a cargo de la Hna. Juani Murcia quien, representando al Consejo Provincial de la Provincia Nazaret de las Terciarias, subrayó el “momento de felicidad, agradecimiento y compromiso” que está suponiendo este 25 aniversario y animó a “dar el testimonio que a cada uno le toque con la misma autenticidad y entrega sin reservas como lo hicieron los mártires”.