Acercando la cultura y el deporte a los más jóvenes desde el Club Zagal

Por Fr. Tim Fechtner

Dentro de nuestra comunidad Buen Pastor de Abiyán (Costa de Marfil) no solo albergamos el centro Zagal, con su programa de formación en pastelería. También contamos con un programa de centro abierto, llamado “Club Zagal”, con encuentros durante tres tardes por semana.

Entre las actividades que organizamos desde este Club, damos prioridad a las excursiones culturales, pues los niños y jóvenes que participan en él no disfrutan de una oferta cultural en sus barrios y solo tienen acceso a la cultura a través de estas actividades. Solemos buscar actividades organizadas por los institutos culturales de Francia (Instituto Francés) y Alemania (Instituto Goethe).

La última tuvo lugar el 26 de febrero, cuando acudimos a la inauguración de una exposición de artes visuales de un artista del norte de Costa de Marfil: Roland Sié. Había imágenes abstractas, pero también esculturas y para nuestros niños y jóvenes fue una nueva experiencia. Después de la inauguración, compartimos con ellos un pastel y bebidas.

Este Club Zagal funciona desde hace más de tres años y a través de él queremos ofrecer a niños y jóvenes una oferta distinta a la que tienen en el barrio. Los miércoles y domingos, todos ellos pueden venir y jugar durante dos o tres horas, todo ello organizado por los religiosos juniores de la comunidad, que no solo organizan y guían los juegos, sino que también educan en valores a los participantes a través de nuestra pedagogía amigoniana.  

También, todos los sábados tenemos baloncesto. A esta actividad acuden muchos jóvenes, también de los barios más lejanos, que encuentran en nuestra casa un espacio apropiado para disfrutar practicando este deporte.

Participan entre 40 y 80 niños y niñas, chicos y chicas, desde los dos años (acompañados por sus hermanos y hermanas mayores) hasta los 18, repartidos en dos grupos (de 2 a 12 años y de 13 a 18). En las actividades también participan algunos padres y desde las navidades pasadas también contamos con voluntarios laicos de la parroquia que nos ayudan, por ejemplo, dando clases de baile.

Además, desde hace un mes los participantes pueden hacerse el carnet del Club Zagal, conectado a una visita de sus padres a la casa, en la que aprovechamos para hablar con ellos y ofrecerles todas las actividades que ofertamos.

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