
Este jueves 19 de marzo, Solemnidad de San José y día grande en Valencia, poníamos fin a los actos conmemorativos del 125 aniversario del Seminario San José de Godella, Casa Madre de la Congregación. Un día muy emotivo, con la vista puesta en el pasado, con memoria agradecida, en el presente, con la participación de más de un centenar de miembros de la Familia Amigoniana, y en el futuro, continuando con el legado y el carisma de Luis Amigó.
La jornada comenzó con la presentación, en la sala P. Mariano Ramo de las Escuelas Profesionales Luis Amigo, de la revista conmemorativa de este 125 aniversario. Coordinada por el P. Juan Antonio Vives, historiado de la Congregación, la publicación recorre, en texto y fotos, estos 125 años de vocaciones, comunidades y acontecimientos que han acogido esta casa.

Abrió el acto nuestro superior provincial, Fr. José Miguel Bello, quien quiso tener un “reconocimiento agradecido hacia quienes, de un modo u otro, han hecho posible la historia que hoy recordamos y celebramos”, citando, entre ellos, al autor de la revista por “acudir a las fuentes, rescatar con rigor cada acontecimiento y cada imagen, y transformar ese valioso caudal de memoria en las páginas de esta cuidada publicación, que hoy nos permite completar con claridad y agradecimiento nuestra propia historia”.
Mª José Ridaura, con una amplia trayectoria de compromiso amigoniano, fue la encargada de presentar al autor, del que destacó “su vida de vocación y opción como religioso, como educador y, sobre todo, como investigador e historiador del P. Luis Amigó, de la espiritualidad amigoniana y de nuestra pedagogía” y al que quiso agradecer su “legado, aportación e incuestionable servicio a la Congregación y a todas las personas laicas amigonianas de sus obras, que tienen un valor incalculable”.

Para su recorrido por la revista conmemorativa, el P. Vives estuvo acompañado de José Luis Martín, de Martín Impresores, empresa encargada de su edición y publicación. Tanto el P. Vives como el Provincial quisieron tener una mención especial durante sus intervenciones al P. Tomás Roca y a su obra Revista conmemorativa: Seminario San José de Godella: Cien años de presencia amgioniana, del que esta nueva obra es deudora.
En cuanto a la estructura y contenido de la revista, el P. Vives subrayó que recoge estos 125 años de historia “a través de doce capítulos, centrado cada uno de ellos en las distintas realidades complementarias que han ido configurando y matizando el ser y hacer de esta Casa-Seminario en su ya largo devenir”. Tras compartir con los asistentes una breve explicación de cada uno estos capítulos, quiso completar su exposición explicando diferentes anécdotas y hechos que se ha ido encontrando durante su labor para la creación de este completo recorrido por tantos años de vivencias y de historia.
Una vez finalizada la presentación, los asistentes fueron pasando al claustro del Seminario, donde les esperaba un ágape en el que compartir historias, recuerdos y anécdotas de este aniversario antes de la celebración de la Eucaristía de acción de gracias, que estuvo presidida por el P. José Oltra.

Durante su homilía, el P. Oltra quiso poner la mirada de este aniversario en la madurez que el Seminario San José ha adquirido con el tiempo: “Hogar de religiosos amigonianos mayores y enfermos, lugar de formación para la vida de los numerosos alumnos que ya pasaron, pasan actualmente o pasarán en el futuro por sus aulas educativas, recibiendo los perennes valores humano-cristiano-amigonianos como bagaje válido para sus vidas, y residencia temporal y casa de retiro en la Abadía San José”.
Sin Dios no podemos nada y sin las personas que nos acompañan diariamente casi nada. Por ello es un deber de gratitud reconocer el don de Dios y la especial protección de nuestro Patrono y Titular San José, durante todo el transcurso de los 125 años de esta Casa, así como el de las personas ejemplares que pasaron por ella. Gracias, Señor, por tu Providencia con esta Casa Seminario San José en sus primeros 125 años de existencia y por los otros muchos que seguirán”, concluyó el P. Oltra.
Y de la misa a la mesa, con una comida fraterna en el comedor, donde pusimos punto y final a todos los actos conmemorativos de estos 125 años de historia, y de tantas historias y vidas que han pasado por esta casa.