PADRE FUNDADOR

 

 

 

 

 

 

 

 

El 11 de marzo del año 2001, el Papa Juan Pablo II beatificó a 233 mártires de la persecución religiosa en España (1936-39), y estableció que su fiesta se celebre el 22 de septiembre. Son el Beato José Aparicio y 232 compañeros. Entre ellos había 22 miembros de la Familia Amigoniana: 19 Terciarios Capuchinos y 3 Terciarias Capuchinas. A este numeroso grupo hay que añadir a una seglar, Carmen García Morón, cuya vida y apostolado fue el de una auténtica colaboradora de la Familia Amigoniana.

A mediados de 1936, obligados por las autoridades, los religiosos y religiosas tuvieron que abandonar sus casas y muchas de las instituciones que regían en favor del menor desadaptado. Al mismo tiempo fueron perseguidos, apresados y asesinados.

Aquí algunos documentos y biografías de interés sobre nuestros mártires amigonianos.

A continuación ofrecemos una breve reseña biográfica de cada uno de estos Beatos y Beatas:

Luis Amigó legó a la Virgen María como Madre de los Amigonianos bajo la advocación de La Virgen de los Dolores. La Virgen María fue la primera colaboradora de la obra de Jesús, que vino a "buscar lo que estaba perdido". Es el mejor modelo del amor maternal y debe animar a quienes, en la misión apostólica de la Iglesia, cooperan en la regeneración de los hombres.

Junto a nuestra Madre, la Virgen de los Dolores, aprendemos el amor sacrificado y encarnado. Su presencia en nuestra vida es fuente de generosidad y de la misericordia, de la fortaleza y de la ternura que siempre requiere nuestra misión. El amor maternal de María, de pie junto a la cruz, inspira y estimula nuestra dedicación como fieles ejecutores a favor de los jóvenes de la herencia y voluntad de Jesús.

 

 

 

El P. Luis Amigó recordaba con frecuencia a sus dos fundaciones su pertenencia a la gran familia franciscana. Él, unido estrechamente al testimonio de San Francisco de Asís, quiso que sus nuevas fundaciones, que centraban "lo franciscano" en la infancia y juventud desviada del camino de la verdad y del bien, tuvieran en la raíz de su espiritualidad el seguimiento de Cristo al estilo de Francisco.

Los amigonianos pertenecemos a la Tercera Orden Regular. San Francisco preparó la Primera Orden: los Franciscanos (OFM), los Conventuales (OFM.Conv) y los Capuchinos (OFM.Cap). Después, la Segunda Orden, con el apoyo de Santa Clara de Asís: las Clarisas y Capuchinas (de vida contemplativa). Por último, fundó la Tercera Orden Seglar, para los seguidores laicos de San Francisco.

Con el tiempo, nació de la tercera regla la Tercera Orden Regular. A finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, surgieron más familias franciscanas que la Santa Sede incorporó a la Tercera Regla para los Consagrados. Los Amigonianos y Amigonianas, con su aprobación pontificia en 1902, fueron incorporados a esta tercera regla de vida. De ahí el nombre oficial de las Congregaciones Amigonianas: Religiosos Terciarios Capuchinos de Nuestra Señora de los Dolores (T.C.) y Hermanas Terciarias Capuchinas de la Sagrada Familia (H.T.C.)

- Aquí algunos documentos interesantes sobre franciscanismo.

Breve biografía de San Francisco de Asís

Nacido en 1182 en Asís, era hijo de Pedro Bernardone y de Mona Pica. Hasta los 24 años llevó una vida muy disipada, pero un día cayó enfermo y decidió cambiar, aunque pronto lo olvidó. Por designios eternos, a San Francisco le cupo la dicha de iniciar la reforma de la Iglesia. Entró un día en la Iglesia de San Damián y oyó la voz de Cristo, a través de un crucifijo, diciéndole: "Francisco, repara mi Iglesia, que, como ves, amenaza ruina". El creía que se trataba de aquella Iglesia material y casi derruida y él se dispuso de inmediato a la tarea. Pero no era esa tarea la que Dios le encomendaba, sino otra mejor pero más difícil y de gran trascendencia: reparar la Iglesia Espiritual de Cristo que, en aquel tiempo, amenazaba ruina. ¿Cómo lo hizo? Con humildad y oración. A partir de aquel entonces Francisco ya no sería el mismo.

Su padre, al ver su cambio, lo recoge y lo encierra en casa. Francisco tira por la ventana los paños de su padre, que lo arrastra ante el Obispo para castigarle. Y Francisco dice: "En adelante sólo diré, 'Padre Nuestro que estás en los Cielos', no 'padre Bernardone', pues le devuelvo dinero y vestidos". Y se marchó.

Su vocación surgió en la fiesta de San Matías. Al oír en el Evangelio que los servidores de Cristo no debían poseer oro ni plata, ni alforja, ni calzado ni dos túnicas, exclamó: "Esto es lo que yo buscaba y lo que quiero cumplir". Y se decidió a seguir en todo y al pie de la letra el Evangelio y los pasos de Nuestro Señor. Le siguieron discípulos y una noble doncella, Clara.

Este fue el mensaje de Francisco: reproducir en todo la vida de Jesús, vivir su pobreza, imitar sus pasos y doctrinas. "El mismo Dios me reveló, -dice su Testamento- que debía vivir según la norma del santo Evangelio". Según las "Florecillas", Cristo quiso renovar su Vida y Pasión en Francisco. El eligió doce compañeros como Jesús y, al morir, mandó traer unos panes, los bendijo y los repartió.

En Greccio comenzó la devoción del "Pesebre". En 1224, un ángel seráfico le imprimió con indescriptible hermosura las cinco llagas de las manos, los pies y el costado de Cristo, viviendo en sus últimos años una vida realmente crucificada. Tuvo un gran amor a la Virgen, amor que extendió a todos los hombres. Mimaba a los enfermos y besaba a los leprosos. Ampliaba también el amor a los animales y les hablaba con cariño. Vivía y recomendaba la oración prolongada, la obediencia, la hospitalidad, la alegría -¡la perfecta alegría!- y la humildad, hasta el punto de no querer pasar de diácono. Era enemigo de discutir y le rogaba a Dios: "¡Señor, hazme instrumento de tu paz!" Amaba sobre todo la santísima pobreza, la Dama Pobreza, tanto que pidió al Papa en Roma les concediera ese género de vida.

Casi ciego ya por la mucha penitencia y el continuo llorar, vio que le llegaba la muerte. "Sea bienvenida mi hermana la muerte", exclamó. Murió en la Porciúncula, el 4 de octubre de 1226, a los 44 años de edad. Fue canonizado dos años después en Asís por el Papa Gregorio IX. Dos años más tarde fueron trasladados sus restos a su Basílica, tan hermosamente decorada por los frescos de Giotto.

 

Luis Amigó y Ferrer nació el 17 de octubre de 1854 en Masamagrell (Valencia), donde su padre trabajaba como secretario del ayuntamiento. Su nombre de pila, en realidad, era Jose María, pero al hacerse fraile lo cambió –como era la costumbre entonces- por el de Luis.

Su infancia y juventud pasan en Valencia donde empieza sus estudios hacia el sacerdocio en el Seminario Conciliar de la ciudad. Siendo todavía casi un niño, comenzó a dar tempranas muestras de esa sensibilidad para percibir y atender los problemas de los demás. Acompañado de otros amigos -adolescentes también como él- empezó a dedicar parte de su tiempo libre y de ocio a los marginados de su entorno. Iba por los hospitales visitando a los enfermos y atendiéndoles en sus necesidades. Frecuentaba las barracas, alquerías y demás casas aisladas de la huerta valenciana, acompañando a sus habitantes, y en particular a los niños y jóvenes. Y, sobre todo, se acercaba a las cárceles para consolar e instruir a los presos allí recluidos.

Cuando contaba diecinueve años, tomó la decisión de hacerse fraile capuchino. Era el 12 de abril de 1874 cuando vistió el hábito franciscano en Bayona (Francia) con el nombre de Fray Luis de Masamagrell. Cinco años después, el 29 de marzo de 1879, y residiendo ya en Montehano (Cantabria), fue ordenado sacerdote, con tan sólo veinticuatro años.

También entonces, fue San Francisco de Asís el que le ayudó a entender y seguir con radicalidad el mensaje del evangelio y a darse cuenta de que el sacerdocio, cristianamente entendido, es una vocación de servicio. Y Luis Amigó vivió desde el primer momento su sacerdocio como un verdadero servicio a los demás y, particularmente, a los jóvenes y al mundo de la marginación. Con el fin de colaborar activamente a la educación integral de los jóvenes de los pueblos cercanos a su convento, fundó para ellos distintos movimientos de carácter juvenil en los que se conjugaba lo cultural, lo religioso y lo recreativo. Otro de los ministerios a que se dedicó con entusiasmo, recién ordenado sacerdote, fue la visita y asistencia de los encarcelados del vecino penal del Dueso, en Santoña.

En agosto de 1881, Luis Amigó regresó a Valencia y fue destinado a un convento en Masamagrell, donde nació. Allí se encargó de reorganizar la Tercera Orden Franciscana Seglar en los pueblos de la comarca: un movimiento de cristianos laicos comprometidos a vivir el espíritu franciscano en medio de sus quehaceres familiares y sociales. En poco tiempo, eran más de cinco mil los terciarios franciscanos -hombres y mujeres- que él acompañaba en los distintos pueblos cercanos a su convento.

Fruto de todo ese intenso trabajo que el P. Luis Amigó venía realizando con los seglares fue el nacimiento de las dos congregaciones religiosas que fundó. Primero, con tan sólo 30 años de edad, fundó -el 11 de mayo de 1885- la Congregación de Hermanas Terciarias Capuchinas de la Sagrada Familia. Posteriormente -el 12 de abril de 1889-, cuando aún tenía 34 años, fundó la Congregación de Religiosos Terciarios Capuchinos de Nuestra Señora de los Dolores.

En 1907, cuando contaba 52 años de edad, recibió la noticia de que el Papa lo había nombrado Obispo. Fue obispo primero de Solsona (1907-1913) y, posteriormente, de Segorbe (1913-1934). En ambas diócesis siguió sintiendo predilección por los jóvenes, la gente sencilla y trabajadora y los marginados de la sociedad. Acogió a los pobres con generosidad y siempre mantuvo abiertas para ellos las puertas de su casa, de su corazón y de su bolsillo. Sentó a su mesa a gente modesta y obreros ocupados temporalmente en alguna de sus obras. Continuó ocupándose, con entrañas de misericordia, del mundo de la marginación.

- Luis Amigó en Amurrio -

El P. Luis Amigó murió el 1 de octubre de 1934 en Godella (Valencia), en la casa madre de los Hermanos Terciarios Capuchinos. Fue enterrado en Masamagrell, en la capilla de la casa madre de las Hermanas Terciarias Capuchinas y su tumba es lugar de peregrinación y veneración por parte de muchos feligreses.

Ofrenda sepulcro

- Sepulcro de Luis Amigó en Massamagrell -

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El 13 de junio de 1992, el Papa Juan Pablo II lo declaró Venerable y la Iglesia se pronunció sobre él definiéndole como "Gigante de la santidad, modelo y prototipo de religioso, sacerdote, fundador y obispo". Actualmente está en proceso de beatificación.

 

- Luis Amigó en los salesianos de Valencia -

 

Documentos fotográficos de interés histórico:

 

Otras biografías en vídeo:

 

Documentos de interés relacionados:

Mártires amigonianos

  • Ambrosio Mª de Torrente

    Salvador Chuliá Ferrandis, que era su nombre civil, nació en Torrent (Valencia) el 16 de abril de 18

  • Benito Mª de Burriana

    José Manuel Ferrer Jordá, su nombre civil, nació en Burriana (Castellón) el 26 de noviembre de 1872.

  • Bernardino Mª de Andújar

    Fray Bernardino, de nombre civil Pablo Martínez Robles, vino al mundo a orillas del Guadalquivir, en

  • Bienvenido de Dos Hermanas

    ]osé de Miguel Arahal, su nombre civil, nació en Dos Hermanas (Sevilla) el 17 de junio de 1887. Era

  • Carmen García Moyón

    Carmen García, penúltima de cinco hermanos, nació el 13 de Septiembre de 1888 en la ciudad francesa

  • Crescencio García Pobo

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  • Domingo de Alboraya

    Agustín Hurtado Soler, que era su nombre de pila, nació en la Villa de Alboraya, en la Huerta Valenc

  • Florentín Pérez Romero

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  • Francisco Mª de Torrente

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  • Francisco Tomás Serer

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  • José Llosá Balaguer

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  • Laureano Mª de Burriana

    Salvador Ferrer Cardet –era su nombre civil– nació en Burriana, ciudad de la Plana Baja de Castellón

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  • Modesto Mª de Torrente

    Vicente Gay Zarzo –Modesto Mª de Torrent como religioso– nació en Torrent, Valencia, el 19 de enero

  • Recaredo Mª de Torrente

    José María Llópez Mora –nombre civil de Fr. Recaredo– nació en Torrent, Valencia, el 22 de agosto de

  • Timoteo Valero

    Timoteo Valero nació el 24 de enero de 1901 en Terriente, diócesis de Albarracín y provincia de Teru

  • Urbano Gil Sáez

    Fray Urbano Gil nació en Bronchales, diócesis de Albarracín y provincia de Teruel, el 9 de marzo de

  • Valentín Mª de Torrent

    Valentín, de nombre civil Vicente Jaunzarás Gómez, nació en Torrent (Valencia) el 6 de marzo de 1890

  • Vicente Cabanes

    Vicente Cabanes Badenas nació en Torrent (Valencia) el 25 de febrero de 1908. Vistió el hábito como

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