| Grupos de Zagales 2002 |
| Aniversario 13° en 2002 |
| Aniversario 12° en 2001 |
| Fiesta del Buen Pastor 2001 |
| Beatificación de los mártires 2001 |
| Los menores y sus familias |
| La comunidad religiosa |
| La comunidad educativa |
| Voluntarios |
| Socios Colaboradores |
| Cooperadores Amigonianos |
| Grupos Zagales |
Queremos hacer entre todos que nuestro Hogar de niņos Santa Cruz sea una familia:
Una CASA ABIERTA A TODOS, especialmente a los que tienen problemas
La casa es un elemento fundamental para la constitución de una familia. Es el elemento que les permite vivir dignamente como personas, es parte de su identidad porque en ese lugar viven sus experiencias más profundas. Aporta cohesión y refuerza la pertenencia familiar de todos los que habitan en ella.
El 2 de Junio de 1.989 empezó a funcionar nuestro Hogar con el objetivo principal de ayudar a los niņos y jóvenes en dificultad. Desde entonces muchos niņos y jóvenes han encontrado aquí su casa. En algunos casos esto ha sido más significativo porque se encontraban deambulando por las calles.
Pero no sólo los niņos y jóvenes, nuestro Hogar ha sido también una casa para sus familias, que han buscado nuestra ayuda en la educación de sus hijos; para todos los que en él trabajamos en las distintas dependencias y servicios; para los voluntarios que aportan generosamente su tiempo; para los Cooperadores Amigonianos y el Grupo Vocacional; para los religiosos y, en general, para la gente amiga del entorno... Para todos ha sido prolongación de su casa y de su familia natural. Si lo es para nosotros debemos hacer que lo sea también para los que vengan de ahora en adelante.
Un ESPACIO PARA COMPARTIR nuestras experiencias
La familia es una realidad viva. Se va constituyendo como tal cuando sus miembros se deciden a vivir y compartir cada día la alegría de estar juntos, la corresponsabilidad en una tarea común, la ternura y el amor...
También nuestro Hogar es una realidad viva. Aquí venimos ya con un cúmulo de bonitas experiencias y vivimos también otras muchas más. Necesitamos compartirlas, comunicarlas para encontrarnos y hacer realidad ese proyecto de familia. El Hogar nos ofrece un espacio para compartir lo que sentimos y vivimos. Será eso una realidad si todos los que en él convivimos nos abrimos y estamos dispuestos a entregar nuestra riqueza interior para enriquecernos más con las riquezas de los otros.
Una FUENTE DE ESPIRITUALIDAD para todos los que quieran beber de ella
Para el bienestar de una familia no basta únicamente con tener resueltas las necesidades materiales. Las personas tenemos una dimensión espiritual que debe ser atendida porque en ello se juega su armonía interior, su felicidad. En última instancia, sólo motivaciones fuertes de fe son capaces de unir a personas tan distintas como hay en la misma familia. Nuestro Hogar pretende ser esa fuente de espiritualidad en la que todos podamos saciarnos para iluminar desde ella nuestra vida. Esta fuente brota de la fe cristiana. Cristo nos ha revelado el Amor del Padre que nos invita a compartir su misma vida. Con su muerte y resurrección, es camino de salvación para todos los que aceptemos seguir su Proyecto de Amor y empeņarnos como él en la tarea de su Reino.
El P. Luis Amigó, viviendo esa espiritualidad cristiana, recibió del Espíritu el regalo de un nuevo Carisma o forma concreta para realizar el seguimiento de Cristo. El Carisma Amigoniano, reconocido por la Iglesia como un camino cristiano autentico y que ha dado frutos de santidad en las personas de nuestro Mártires configura la espiritualidad de todos los que vivimos en el Hogar convirtiéndonos en Familia Amigoniana, en Cominidad Cristiano - Amigoniana. No desaprovechemos esa fuente tan copiosa de espiritualidad que el Seņor nos regala. Veamos los cauces necesarios para que todos podamos nutrirnos de ella.

